y nacen nuevas heridas,
no sé qué decir,
ni qué versar
desde estas lágrimas podridas.
Cuando de mí construyes un mundo
y de ti no queda nada,
no sé qué sufrir,
ni qué lamentar
cuando mi alma está quemada.
Cuando de ti nacen mis deseos
y no quieres escucharme,
no sé si irme,
ni te sé esperar,
tan sólo pienso en esperarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario